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Insekt label Taldea

Insekt Label Biotech S.L

La alternativa a la revolución agro-alimentaria

Somos la alternativa sostenible y nutritiva para la revolución agro-alimentaria que se está dando en este inicio de siglo XXI. No obstante, actualmente no podemos tener una fecha clara de entrada a mercado, y no depende de nosotros.

Contadnos qué ofrece vuestro negocio

Insekt Label Biotech quiere ser una alternativa sostenible y nutritiva para la revolución agro-alimentaria que se está dando en este inicio de siglo XXI. 

Desarrollamos materias sostenibles y saludables a partir de insectos, destacando tres productos: concentrados proteicos solubles, fibra/quitina y concentrados lipídicos, todos ellos de origen orgánico y de producción local. 

¿Cuál es vuestro valor añadido?

Más allá de todas las ventajas nutricionales y medioambientales que aporta el uso de los insectos y sus procesados en alimentación, estamos desarrollando productos de mayor valor para los mercados de bebibles, alimentación funcional y nutracéuticos. 

Este hecho nos ha obligado a probar diferentes tecnologías de transformación y apostar por aquellas que nos permiten introducir las ventajas de los insectos en productos no-sólidos. Hemos pasado de hablar de harinas como producto final, a hablar de concentrados proteicos. 

Por otro lado, al estar hidrolizando los insectos, se abre una nueva vía muy interesante para el futuro, ya que la bioactividad y las aplicaciones en salud de los mismos también es un factor diferencial. 

¿Qué personas conforman “Insekt Label”?

Josu Oleaga Nuño (CEO) , David Ávila Blanco (Dir. producción), Eztizen Quintela Sobrino (Dir. I+D)

¿Cuáles han sido vuestros principales desafíos en estos meses y cómo los habéis superado?

Nuestro mayor problema ha sido la incertidumbre normativa que a día de hoy todavía rodea a la insecticultura a nivel Europeo. Desde que se aceptase como Novel Food en 2018 se han seguido dando pasos, el último que en enero de 2020 la EFSA aceptó la especie Tenebrio Molitor como especie “segura”. Parece que está a la vuelta de la esquina, pero todavía no está al 100%, y eso hace que los potenciales partners, inversores, instituciones, etc. no las tengan todas consigo y no nos puedan apoyar como nos gustaría. No podemos tener una fecha clara de entrada a mercado, y no depende de nosotros. Sin embargo, hemos visto que en la fase actual en la que nos encontramos, existe un perfil claro que sí le ve sentido a comenzar a colaborar. Se trata de aquellos industriales que ya tenían identificados los insectos como una fuente alternativa y los cuales, además, ven en ellos una oportunidad en el medio plazo. 

 Como consecuencia de ello y del atípico año que hemos vivido, hemos podido avanzar en 3 principales líneas:

  • Instalaciones: Hemos inaugurado una planta piloto de cría de insectos en Zamudio. 
  • Des. Producto y tecnología: Pasar de harinas a varios extractos, algunos de ellos con propiedades bioactivas. 
  • Mercado: Hemos podido acelerar el contraste con empresas del sector, destacando el interés de dos empresas referentes de la zona, con quienes próximamente comenzaremos a diseñar productos en conjunto.

¿Qué nuevos proyectos tenéis entre manos?

La principal línea de investigación y desarrollo la estamos planteando entorno a la alimentación y su vinculación con la salud. Por ello, destacamos las siguientes líneas:

  • Incorporación de concentrados proteícos solubles en diferentes matrices (acuosas, lácteas…) para una alimentación funcional. Personas de la tercera edad y pacientes oncológicos.
  • Optimización de proceso de transformación.
  • Vehiculización o encapsulación de algunos de los productos: Omega 3.

Por otro lado, también tenemos que realizar unas mejoras en la planta piloto para el momento en el que se pueda comercializar en todo Europa, lo que nos obliga a realizar una serie de inversiones.

También estamos desarrollando una gama de snacks saludables y “entoveganos” con harinas de insectos. Creemos que es una manera de empezar a trabajar la barrera cultural, o al menos, poder empezar a andar con un nuevo movimiento que creemos ha llegado para quedarse.  

¿Cómo visualizas a la empresa en 10 años?

El principal salto lo veo en la escala, tanto en la parte productiva como en la de transformación. Como cualquier industria, tenemos que dar un gran salto, y si se toman como referencia las ampliaciones que ya están llevando a cabo los líderes del sector (15.000-20.000m2), es bastante obvio que o llegamos a tener una escala industrial o no llegaremos muy lejos. 

En cuanto a productos, veo Insekt Label con un mayor abanico de productos, tanto por trabajar con alguna otra especie como por haber dado con alguna otra técnica de transformación con la especie actual. Me veo como referente europeo de transformación de insectos para el mercado de nutracéuticos. 

Por último, y a pesar del modelo de negocio actual B2B, veo a Insekt Label Biotech lanzando productos finales/propios al mercado.

¿Cómo os ha ayudado el sector público vasco? 

Como comentábamos anteriormente, hasta la fecha no hemos podido colaborar con el sector público como nos hubiese gustado, mayormente por la incertidumbre normativa. Insekt Label Biotech ha recibido tres tipos de apoyo por parte de las instituciones públicas:

  • Por un lado, el apoyo recibido desde BEAZ dentro del programa de Creación de Empresas Innovadoras.
  • Segundo, durante 2020 hemos desarrollado un proyecto de I+D financiado por el Gobierno Vasco, donde hemos podido diseñar y medir el impacto de incorporar varios subproductos en la dieta de los propios insectos, siendo un proyecto de economía circular muy interesante. 
  • Por último, también en 2020, hemos sido parte del proyecto de cooperación Hegaztinsekt en colaboración con otras empresas como Neiker, Miba o Incubadoras Cosa/Grupo AN

¿Qué le recomendarías a alguien que está comenzando?

Mirando hacia atrás, y a diferencia de nosotros, recomendaría que tenga una estrategia clara de entrada a mercado desde el día 1 y que reduzca la incertidumbre normativa. Es decir, que se asegure muy bien que lo que quiere hacer se puede hacer desde el día 0. 

Fuera de ello,  simplemente que se lo crea, que se mueva, que toque todas las puertas y más, que no tenga miedo de contar y compartir su idea y acción. 

También parece obvio, pero en nuestro caso, somos un equipo multidisciplinar que se complementa muy bien. Además, tenemos otra serie de personas “socias-asesoras” más senior y con otras áreas de conocimiento que hacen que el proyecto todavía sea más interesante y todos estemos en un entorno en el que aprendemos y nos retamos en conjunto. 

Si hay alguna otra pregunta que os gustaría os hicieran o algo que queráis resaltar, indicadlo.

Insekt Label Biotech ha sido uno de los 4 proyectos acelerados en el programa de impacto BBK Venture Philantrophy (BBK y Ship 2B)

¿Consideráis que el mercado está preparado para introducir los grillos en su dieta diaria?

En Euskadi, ahora mismo y a rasgos generales, diría que no. Parece que algunos targets si que están acogiendo el insectos como un alternativa real, como puede ser el caso de los deportistas. Por otro lado, también vemos entre las generaciones más jóvenes y más viajadas una mayor disposición a consumir este tipo de productos.

En cuanto al mercado Europeo, en países como Holanda, Alemania, Bélgica, Finlandia o Suiza,  el sector de alimentación sostenible y alternativa está mucho más maduro, siendo también los lugares donde más avanzada está la aceptación de los insectos. 

De todas maneras, también hay otro factor que ahora mismo dificulta esa aceptación, y es el elevado precio que todavía tienen los insectos y sus derivados en el mercado.

¿Cuándo será un alimento común en nuestros hogares?

Para finales de este año, incluso un poco antes,  debería haber avances normativos que permitan a Euskadi igualarse con la situación que viven otros países en Europa. Ese tiene que ser el primer paso para que las empresas productoras lo vean como una posibilidad más real y cercana al mercado, lo cual acelerará aun más las inversiones en este campo. 

Por otro lado, creo que hacen falta grandes avances en el propio sector de cara a poder ofrecer un precio más competitivo. 

Entre una cosa y otra, creo que un escenario lógico para productos cotidianos que incorporen harinas de Tenebrio Molitor o Grillo (las dos especies más avanzadas) puede estar entre 3-5 años. Por supuesto, aquellos que quieran apostar por nuevos hábitos de consumo o simplemente quieran un nuevo estilo alimentario, podrán hacerlo desde este mismo año, ya que el ritmo de lanzamiento de nuevas marcas y productos está creciendo a un ritmo vertiginoso en Europa. 

¿Cómo convivirá con la alimentación animal tradicional y las proteínas alternativas de laboratorio?

Teniendo en cuenta la dimensión del reto alimentario que estamos abordando para las próximas décadas, creo que todas las alternativas y novedades tienen que ser aceptadas y bienvenidas; tanto las mejoras de las fuentes más convencionales como la aparición de soluciones que fomenten un escenario totalmente diferente. Lo que está claro es que la sostenibilidad, en mayor o menor medida, tiene que ser el eje tractor para todas estas novedades. 

A lo que sí veo una complementariedad muy lógica con los insectos es con el crecimiento de las proteínas o fuentes vegetales. Tanto a nivel nutricional, como por las sinergias a la hora de generar economías totalmente circulares.

Creo que vienen unos años de muchos cambios en este sector, unos años divertidos que marcaran el futuro de nuestra alimentación.